Proyecto pretende fortalecer la prevención y control a las revisiones de ascensores y demás equipos



De acuerdo con información que solicitó el cabildante al Instituto Distrital de Gestión de Riesgos (Idiger), entre el 1 de enero de 2019 y el 30 de junio de 2020 la entidad distrital hizo visitas a 11.689 dispositivos de transporte vertical, en las que encontró que el 40 % no cuentan con el certificado de inspección en un lugar visible al público. El estado sobre el transporte vertical en la capital, donde cerca de 4.724 ascensores, escaleras y puertas eléctricas están sin certificado de inspección, llevo a que el Concejo aprobara un proyecto que pretende fortalecer la prevención y control a las revisiones que deben hacer las edificaciones y centros comerciales en las que hay transporte vertical, y ahora la iniciativa pasará a plenaria.

El proyecto contempla aspectos como la realización del registro de los modos de transporte vertical en una plataforma que se crearía para tal fin, y en la que se debe especificar desde cuándo se encuentra en operación el ascensor o escalera eléctrica. Por otro lado, anualmente se debería en la plataforma cargar el certificado de revisión general que se debe emitir cada año; entre otros aspectos a tratar.

Es pertinente conocer en qué consiste la inspección y certificación de transporte vertical; a través del decreto 663 en el año 2011, el Distrito obligó a los administradores de edificios, oficinas y centros comerciales a realizar una revisión anual de sus máquinas. Un año después, el Icontec expidió la norma NTC 5926-1, que contiene 175 condiciones que deben cumplir estos aparatos, las cuales deben contar con el visto bueno de las empresas de certificación.

En 2014, el Distrito mediante la resolución 092 emitió los lineamientos técnicos para la revisión de las máquinas y dejó claro que los únicos responsables de contratar la inspección son los administradores de la propiedad, mientras que el Idiger era responsable de vigilar que los documentos que avalan la óptima operación de los aparatos estén al día.

Fuente: El Espectador